Tumerkadito ERP Cubano
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TuMerkadito: de una idea de marketplace cubano a una plataforma para gestionar negocios

Hay proyectos que empiezan con una idea bastante clara y terminan convirtiéndose en algo mucho más grande.

TuMerkadito es uno de esos casos.

Cuando comenzamos a trabajar en la idea, el concepto era relativamente sencillo: crear un marketplace pensado específicamente para la realidad cubana, donde los negocios pudieran mostrar sus productos y los clientes pudieran encontrarlos sin tener que depender exclusivamente de grupos de Facebook, WhatsApp o Telegram.

La idea parecía simple.

La ejecución, evidentemente, no lo fue.

Y después de varias iteraciones, pruebas, cambios de arquitectura y bastante código, TuMerkadito ha terminado evolucionando hacia algo bastante diferente de aquel primer MVP: una plataforma que intenta unir marketplace, punto de venta, inventario, facturación y gestión empresarial en un mismo ecosistema.

Y creo que precisamente ahí está lo interesante del proyecto.

El problema que queríamos resolver

El comercio digital cubano tiene una característica que desde el principio tuvimos muy presente: no podemos desarrollar pensando únicamente en cómo funcionan las plataformas de otros mercados.

Las condiciones son diferentes.

La conectividad puede ser limitada, los datos móviles tienen un peso importante para el usuario, los métodos de pago y las condiciones del mercado evolucionan constantemente y muchos negocios todavía gestionan buena parte de sus operaciones utilizando herramientas independientes.

Un negocio puede tener sus productos en WhatsApp, publicar en Facebook, controlar el inventario en una hoja de cálculo, utilizar una aplicación diferente para vender y llevar las cuentas prácticamente de memoria.

El problema no es que no existan herramientas.

El problema es que muchas veces están desconectadas entre sí.

Por eso TuMerkadito comenzó con una pregunta bastante sencilla:

¿Y si pudiéramos reunir buena parte de esas necesidades en una sola plataforma?

De marketplace a ecosistema

Vista del marketplace tumerkadito

La primera versión conceptual de TuMerkadito estaba mucho más enfocada en el marketplace.

La idea era que un negocio pudiera crear su perfil, publicar sus productos y aparecer dentro de una plataforma donde los compradores pudieran encontrar diferentes ofertas.

Pero durante el desarrollo fuimos viendo algo que considero fundamental.

Un marketplace necesita negocios.

Y los negocios, antes de necesitar un marketplace, necesitan gestionar su operación.

De poco sirve ayudar a un negocio a publicar 500 productos si después ese mismo negocio no sabe cuánto inventario tiene, qué vendió durante el día, cuánto dinero generó cada punto de venta o qué productos están teniendo mayor rotación.

Ahí fue donde el proyecto comenzó a cambiar.

TuMerkadito empezó a incorporar una segunda dimensión: la gestión del negocio.

Dashboard tumerkadito

Y actualmente esa es probablemente una de las características que más me interesa del proyecto.

La plataforma ya integra funciones como POS, inventario, reportes, pagos mediante QR, facturación, gestión de trabajadores y múltiples puntos de venta, además de mantener la conexión con el marketplace. En la web pública del proyecto actualmente aparecen más de 955 productos, 11 empresas y 11 categorías.

Eso cambia completamente la naturaleza del producto.

Ya no estamos hablando solamente de un sitio donde publicar productos.

Estamos intentando construir una infraestructura digital alrededor del negocio.

El POS como pieza central

Uno de los componentes que considero más importantes es el punto de venta.

Un POS puede parecer una aplicación sencilla hasta que uno intenta construir uno realmente útil.

POS de venta Tumerkadito

Hay que controlar productos, cantidades, precios, inventario, ventas, usuarios, permisos, cierres, reportes y muchas otras situaciones que aparecen en el día a día de cualquier negocio.

Y en el caso de TuMerkadito existe además una condición que para nosotros es fundamental:

el sistema tiene que poder funcionar incluso cuando Internet no coopera.

En Cuba esto no es un detalle menor.

Es una condición de diseño.

Por eso el concepto offline no lo vemos como una característica de marketing, sino como una necesidad técnica.

La propia plataforma plantea actualmente el POS como una herramienta que puede utilizarse desde un teléfono o tablet incluso sin conexión y posteriormente sincronizar la información.

Y aquí probablemente está uno de los retos técnicos más interesantes que todavía tenemos por delante.

Porque hacer que una aplicación funcione sin conexión es relativamente sencillo.

Hacer que una aplicación pueda trabajar correctamente offline y después sincronizarse sin perder información, duplicar operaciones o crear inconsistencias es otra historia.

Diseñar para la realidad cubana

Una de las cosas que más me interesa de TuMerkadito es precisamente que muchas de sus decisiones técnicas no nacen de intentar seguir una tendencia tecnológica, sino de las condiciones concretas del mercado al que queremos llegar.

En el análisis inicial del proyecto ya habíamos identificado la conectividad como uno de los factores críticos.

En un entorno donde los datos móviles tienen un costo real para el usuario, una aplicación pesada y mal optimizada puede convertirse rápidamente en una mala experiencia.

Por eso conceptos como compresión de imágenes, carga progresiva, almacenamiento local y sincronización inteligente no deberían considerarse optimizaciones secundarias.

Son parte del producto.

Vista de reportes Tumerkadito

En otras palabras:

TuMerkadito no debería ser solamente una aplicación que funciona en Cuba.

Debería ser una aplicación diseñada teniendo en cuenta cómo se utiliza la tecnología en Cuba.

Esa diferencia parece pequeña, pero para mí es fundamental.

Un modelo freemium para empezar

Otro aspecto que hemos intentado mantener sencillo es el modelo de negocio.

Actualmente TuMerkadito cuenta con un plan gratuito y diferentes niveles destinados a negocios que necesitan más capacidades.

El plan gratuito permite gestionar un usuario, un almacén, un punto de venta y hasta 50 productos.

A partir de ahí aparecen planes orientados a negocios con necesidades mayores, incluyendo productos ilimitados, facturación, estadísticas, exportación de información, múltiples usuarios, almacenes y puntos de venta.

La idea detrás de esto es bastante sencilla:

un pequeño negocio debería poder comenzar sin tener que realizar una inversión importante.

Si la plataforma realmente le aporta valor, entonces tendrá sentido que ese negocio evolucione hacia un plan superior.

Creo que ese modelo es mucho más interesante que intentar cobrar desde el primer día por una herramienta que el usuario todavía no conoce.

Primero hay que demostrar el valor.

Después viene la monetización.

La conexión entre el POS y el marketplace

Probablemente uno de los elementos con mayor potencial de TuMerkadito sea precisamente la conexión entre las dos partes.

Por un lado tenemos la gestión interna del negocio:

  • ventas;
  • inventario;
  • productos;
  • trabajadores;
  • almacenes;
  • puntos de venta;
  • reportes.
  • caja
  • programación de turnos

Y por otro tenemos la presencia pública:

  • tienda;
  • catálogo;
  • productos;
  • marketplace.

La idea es que ambas partes puedan trabajar sobre la misma información.

vista de control de inventario tumerkadito

Esto parece obvio cuando se explica, pero en la práctica evita uno de los problemas más comunes de los pequeños negocios: tener que actualizar la misma información en varios lugares.

Si un producto se vende en el punto de venta, el inventario debería reflejarlo.

Si se actualiza el precio, debería poder reflejarse en la tienda.

Si el negocio tiene varias sucursales, debería existir una visión centralizada.

Ese es el tipo de integración que queremos conseguir.

¿Estamos intentando construir demasiado?

Probablemente sí.

Y creo que es importante decirlo.

Una de las cosas que he aprendido desarrollando TuMerkadito es que existe una diferencia enorme entre tener una lista de funcionalidades y construir un producto realmente sólido.

Es muy fácil decir:

“Vamos a tener POS, marketplace, inventario, facturación, QR, reportes, multiempresa, offline…”

Lo difícil es conseguir que todo eso funcione correctamente, sea fácil de utilizar y, sobre todo, que no termine convirtiéndose en un sistema complicado para el usuario.

Por eso una de las principales tareas que tenemos por delante no es simplemente añadir funcionalidades.

Es modularizar, simplificar y estabilizar.

vista de modulos tumerkadito

Cada componente debe poder evolucionar sin romper los demás.

Y eso es especialmente importante en una plataforma que pretende crecer.

El gran reto: offline-first

Si tuviera que escoger actualmente uno de los desafíos técnicos más importantes de TuMerkadito, probablemente escogería el funcionamiento offline.

No porque sea una característica llamativa.

Precisamente por lo contrario.

Porque para que el usuario confíe en el sistema, el offline tiene que ser prácticamente invisible.

El vendedor no debería tener que pensar:

“¿Estoy conectado?”

Debería poder continuar vendiendo.

El sistema debe registrar la operación localmente, mantener el inventario coherente, guardar las operaciones pendientes y sincronizarlas cuando vuelva la conexión.

Y además debemos contemplar los conflictos.

¿Qué ocurre si dos dispositivos venden el mismo producto mientras están desconectados?

¿Qué pasa si un precio cambia mientras un terminal está offline?

¿Qué ocurre si una operación se registra localmente pero el servidor no recibe la confirmación?

Son preguntas que no aparecen en una captura bonita de una aplicación.

Pero son precisamente las preguntas que determinan si un sistema puede utilizarse realmente en producción.

Por eso considero que el trabajo relacionado con offline y sincronización es uno de los puntos donde más debemos concentrarnos en las próximas etapas.

¿Qué diferencia a TuMerkadito?

No creo que la respuesta sea simplemente “tener muchas funcionalidades”.

Eso sería demasiado fácil.

Para mí la diferencia debería estar en otra parte.

TuMerkadito intenta construir una solución alrededor de la realidad del negocio cubano.

No alrededor de un negocio ideal.

No alrededor de las condiciones de Silicon Valley.

No alrededor de un modelo de comercio electrónico que funciona perfectamente cuando todos tienen conexión estable, tarjetas internacionales y sistemas de pago integrados.

El objetivo es construir algo que tenga sentido para un negocio que trabaja todos los días con sus propias limitaciones.

Un negocio pequeño.

Una MIPYME.

Una tienda con varios empleados.

Un comercio con más de un punto de venta.

Un vendedor que necesita controlar inventario.

Y también, por supuesto, un cliente que simplemente quiere encontrar un producto.

Todavía queda mucho por hacer

Sería un error presentar TuMerkadito como un producto terminado.

No lo considero así.

Lo considero una plataforma en evolución.

Todavía tenemos mucho trabajo por delante en estabilidad, experiencia de usuario, sincronización offline, optimización, seguridad, escalabilidad y simplificación de procesos.

También tenemos que comprobar algo mucho más importante que cualquier métrica técnica:

si realmente estamos resolviendo problemas reales de los negocios.

Porque al final esa es la prueba definitiva.

No importa cuántas líneas de código tenga el proyecto.

No importa cuántas tecnologías utilice.

No importa cuántas funcionalidades aparezcan en una página.

Si un negocio no consigue trabajar mejor con TuMerkadito, entonces todavía no hemos terminado.

Lo que viene

Mi visión para TuMerkadito es que termine siendo algo más que un POS y algo más que un marketplace.

Quiero que pueda convertirse en una especie de infraestructura digital para los pequeños y medianos negocios cubanos.

Una plataforma donde un negocio pueda:

gestionar → vender → controlar → analizar → publicar → crecer.

Todo dentro del mismo ecosistema.

vista de historial de productos

Y, sobre todo, queremos que sea una plataforma construida desde Cuba y para las condiciones reales de Cuba.

Ese último punto probablemente sea el que más me importa.

Porque desarrollar software desde Cuba no significa simplemente hacer software para cubanos.

Significa entender las limitaciones, aprovechar las oportunidades y diseñar soluciones que funcionen dentro de nuestra realidad.

Ese es el verdadero desafío de TuMerkadito.

Y también es, probablemente, lo que hace que este proyecto sea tan interesante para nosotros.


TuMerkadito hoy

Actualmente la plataforma ya permite comenzar con un plan gratuito y escalar hacia planes destinados a negocios con mayores necesidades de usuarios, almacenes, puntos de venta y funcionalidades de gestión. La web oficial presenta además el marketplace y las herramientas de gestión como partes de un mismo ecosistema.

Para quienes quieran conocer el proyecto, pueden visitar TuMerkadito.com y seguir su evolución.

Porque, al menos para mí, este proyecto no representa solamente el desarrollo de otra aplicación.

Representa un experimento.

El experimento de comprobar hasta dónde podemos llevar una plataforma de software diseñada específicamente para las necesidades del comercio cubano.

Y todavía estamos empezando.

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